En algunas (en algunos casos, muchas) de mis reuniones con clientes, he hablado sobre la importancia de contar historias (storytelling), para lograr empatía con nuestros clientes, y en última instancia, que esa empatía se convierta en lealtad.

Aquí tenemos un ejemplo de ello, que acabo de ver publicado en Facebook: “LATAM presenta a Camila”.

 

Camila es una de las azafatas de LATAM (tú también tienes un trabajo), tiene una familia (tú también tienes una familia) y tiene un perro que la extraña (probablemente tú también tengas un perro o un animal al que cuidas, que también te extraña y espera que vuelvas).

Camila es como tú. Camila eres tú.

Lo que más motiva a Camila es estar atenta a cada detalle en su trabajo, para cuidar de todos (o sea, cuidarte). Camila es tu esposa, tu novia, tu mamá, tu hermana; Camila es una persona que representa a las personas que más te importan.

Camila es como tú. Camila eres tú.

De esta manera, LATAM genera empatía. De persona a persona.

Así, a través de una pequeña historia, una empresa nos cuenta qué le importa y en qué cree, porque aquello en lo que cree es lo que nosotros creemos. Y si la empresa nos cuenta que cree en lo mismo en que creemos nosotros, nos resulta más fácil hacer negocios con ella. Porque, en última instancia, LATAM es Camila y Camila es LATAM.

LATAM te muestra a Camila como persona, porque es una persona quien te cuida. Porque son las personas las que hacen negocios con otras personas.

Volviendo a nuestro caso: aplicando este concepto, podemos generar empatía con nuestros clientes para continuar haciendo negocios con ellos.

Porque a nuestros clientes les importa que a nosotros nos importen.

“El marketing ya no es acerca del producto que vendes, es acerca de la historia que cuentas.” Seth Godin