Conocí a Carla a través de Daniela Chacón, concejala de Quito.

En una de nuestras habituales conversaciones, me comentó – de una forma absolutamente natural – que había tenido una reunión con ella para trabajar juntas un proyecto que involucraba al ajedrez. Cuando me contó sus antecedentes, no pude más que pedirle su contacto para conversar con ella.

Le escribí al otro día, y para mi sorpresa, me respondió inmediatamente. Esto, que puede ser normal en muchos lugares del mundo, aquí resulta inusual. Más inusual, que alguien que no te conoce acepte una conversación esa misma semana, simplemente para hablar, porque su perfil te resultó interesante.

Otro aspecto inusual en esta ciudad, es la puntualidad. Carla llegó puntualmente a la hora que habíamos quedado. Y no vive precisamente muy cerca del lugar donde acordamos encontrarnos.

Café de por medio, conversamos durante más de dos horas. Claro, el lugar que elegimos se presta a ello, porque es muy acogedor.

El Sweet and Coffee de la República de El Salvador y Suecia es un lugar muy agradable. Además, sirven uno de los mocachinos más ricos que he probado.

Apenas comenzamos a conversar, me di cuenta que la charla iba a fluir fácilmente. Hablamos principalmente sobre sobre ajedrez, sobre la carrera universitaria que acaba de terminar (Psicología en Texas Tech University) y sobre la maestría que planea iniciar en breve y sobre la vida.

Y hablamos sobre ajedrez, a pesar de que mi única habilidad en el juego es saber cómo se mueven las piezas, porque Carla es “Gran Maestra Femenina”, título obtenido en el año 2012, con 21 años (es el título de mayor rango restringido a mujeres en el ajedrez). Es además “Maestra Internacional”, título obtenido en el año 2008.

¿Cuántas Grandes Maestras Femeninas hay en la historia del ajedrez en Ecuador? Dos. Martha Fierro y ella. ¿Y en hombres? Carlos Matamoros es el único Gran Maestro Absoluto (que es el mayor título a nivel mundial, sin distinción de género).

Cuando le pregunté acerca de qué sucede cuando juega contra un hombre y le gana, me respondió con la respuesta que dio Judith Polgar – ajedrecista húngara, también Gran Maestra Internacional – que en el algún momento ocupó uno de los primeros lugares del ranking mundial (sin distinción de genero). Ella dijo: – Nunca pude ganarle una partida a un hombre sano…cuando pierden conmigo es porque les duele la cabeza, o tienen alguna dolencia que les impide jugar al máximo de sus posibilidades.

Si, también sucede en el ajedrez. Parece que también en el mundo del ajedrez, algunos hombres consideran que las mujeres no se encuentran al mismo nivel.

Otro de los temas que conversamos fue su futura participación en la próxima edición de TEDxQuito, no con una, sino con dos charlas. Una en el evento principal y otra en el evento para jóvenes. Le sugerí algunas alternativas para preparar ambas, y quedamos en reunirnos nuevamente para que la ayude a hacerlo. Mi sugerencia fue que en la charla del evento principal cuente algo que sea absolutamente importante para ella, de forma que su mensaje salga desde lo más profundo de su ser. De esa manera, si la intención es inspirar y emocionar, lo podrá lograr. Y respecto a su charla para jóvenes, sugerí que explorara la posibilidad de contar su historia como si tuviese 15 años, con las cosas que le estaban sucediendo a ella cuando tenía esa edad, para poder establecer un vínculo directo con los asistentes (que tienen esa edad).

¿Qué sucedió de importante cuando ella tenía 15 años? Simplemente, decidió dejar el colegio para dedicarse al ajedrez. No solamente fue una decisión difícil para ella, sino también lo fue para los padres.

Entonces, en vista de la preparación de las charlas para el TEDxQuito, seguiremos trabajando para lograr que sus presentaciones sean las mejores charlas que ella pueda realizar.

Otra cosa que queda pendiente para una siguiente conversación es su explicación sobre la famosa 6ta. partida entre Fisher y Spassky en la final del campeonato mundial de ajedrez en 1972. ¿Qué fue lo que sucedió? Al final de la partida, Spassky aplaudió a Bobby Fisher. ¿Por qué? Por su desempeño en la misma. Y eso es lo que me gustaría que Carla me explique.

Esa situación fue inmortalizada en la película “Pawn sacrifice” del año 2014.

Fue un verdadero placer conversar con Carla, y con las siguientes charlas, seguramente iré descubriendo otras facetas, seguramente más importantes que las que en un principio me acercó a ella.