Tuve oportunidad de ver la película “Thank you for smoking” (Gracias por fumar), una especie de comedia satírica sobre un lobbyista de las compañías tabacaleras.

¿Cuál es la función de un lobbyista?

En “El quinto poder: teoría y práctica del lobbying”, Armando Alonso Piñeiro dice que “la función del lobbyista es obtener resultados específicos favorables a su cliente, utilizando la información como instrumento, no como un fin”.

La primera reacción frente a la acción de un lobbyista puede llegar a ser la del rechazo. Pero desde la perspectiva del diseño de organizaciones, entiendo que la función del lobbyista es necesaria. Veamos por qué.

Las organizaciones máquina (aquellas que coordinan su trabajo mediante la estandarización de procedimientos, entre las que se encuentran las compañías tabacaleras) son organizaciones de desempeño, no de resolución de problemas.

De acuerdo a Mintzberg [1]:

“Estas organizaciones trabajan mejor en ambientes estables porque han sido diseñadas para misiones específicas, predeterminadas. Su fuerte es la eficiencia, no la innovación. […] Los gerentes de la Burocracia Mecánica son premiados por mejorar la eficiencia operativa, reducir los costos, descubrir mejores normas y controles; no por correr riesgos, probar nuevos comportamientos, alentar la innovación”.

“Estas organizaciones tienen grandes intereses invertidos en la estabilidad del ambiente; sin esto no pueden mantener sus enormes sistemas técnicos. Así, mientras hace un tiempo podrían haberse burocratizado porque sus ambientes eran estables, a medida que crecieron se encontraron teniendo que estabilizar sus ambientes porque eran burocráticas. […] Así las empresas gigantes en industrias tales como transporte, tabaco, y metales son bien conocidas por sus intentos de controlar las fuerzas de oferta y demanda – mediante la publicidad, el desarrollo de largos contactos de oferta de ítem, a veces el establecimiento de carteles y […] la inclusión de servicios de apoyo”.

Desde esta perspectiva, el lobby que practican estas compañías está justificado en la necesidad de controlar el ambiente en el cual operan. Esta misma configuración (organización máquina), no funciona en ambientes complejos o dinámicos.

[1] Mintzberg, H. Diseño de organizaciones eficientes.