¿Cuántas veces has escuchado que debes hablar con tu cliente en su propio lenguaje, para que comprenda de lo que hablas? Seguramente, muchas veces.

¿Cuántas veces lo has puesto en práctica? Seguramente, muy pocas veces.

Quienes están en el proceso de comprender el lenguaje del cliente para obtener mejores resultados, agradecen que nunca lo hayas puesto en práctica, y mucho más lo agradecerán si nunca lo haces. De hecho, con la enorme competencia que hay en el mercado, los clientes tienen la capacidad de elegir mucho más que antes. Y la elección del proveedor (diseñador) no se orienta únicamente al precio, sino a la forma como ese proveedor comprende aquello que el cliente desea, necesita, y está dispuesto a pagar.  Si el proveedor comprende lo que el cliente desea y espera, no habrá pérdida de tiempo, no habrá desencuentros, no habrá desagradables sorpresas. Y tampoco habrá discusiones con un diseñador que intenta “educar a un cliente” que lo único que desea es una respuesta gráfica acorde a su pedido.

Pero no podemos ser tan obtusos: que nuestros colegas no lo apliquen es muy bueno para nosotros, pero no le hace muy bien a la profesión. Aunque si mis colegas desean educar a los clientes, allá ellos. Eso será muy bueno para mí, teniendo en cuenta que un cliente con conocimientos está mejor preparado para seleccionarme como proveedor. No sería la primera vez que conozco un cliente que – habiendo sido “educado” por otro diseñador – acude a mí gracias al haber sido enseñado por aquél.

En fin… si quieres obtener otros resultados, debes trabajar distinto. Una de las formas, para comenzar a transitar ese camino, es entender el idioma de tu cliente. El tiene una experiencia que tu no tienes, dirige un negocio que tu no conoces, y su negocio está inmerso en una industria que tú, seguramente, ignoras por completo.

Trata de comprender su propio lenguaje para explicarle tu trabajo de esa misma forma.

¿Has visto lo sencillo que resulta cuando alguien te explica las cosas en el lenguaje del fútbol?

Ah, no te gusta el fútbol. No me hagas adivinar qué te interesa. Búscalo tú mismo. Ah, no sabes qué le gusta a tu cliente. Encuéntralo, y deja de hablarle de diseño, porque no le interesa.

Autor de la imagen: José Gallardo, México. Fuente: Winners of the online competition Social Design Posters “Seeds of peace” 2012 (Link).