Estos primeros días del año pueden llegar a servir para plantearnos metas y objetivos. Por lo general la gente lo hace, para olvidarlo en algún rincón de la memoria diez minutos después.

Sin embargo, para aquellos que se plantean una meta profesional debido a que se encuentran dirigiendo su propio estudio o simplemente porque desarrollan una actividad independiente, este ejercicio puede ser muy útil.

Un ejemplo

Ayer publiqué en el grupo Facebook de “Diálogos con diseñadores” [1] un post que – relacionado con la determinación de la Visión 2012 – promovía la declaración de una meta para el año en seis palabras (esto es parte de un ejercicio llamado “la vida en seis palabras”, que pueden buscar en la web [2]).

Un participante del grupo escribió: “quiero tener más clientes este año”. Perfecto. Esto resume en seis palabras una meta para el año. Esa meta, visión, o resultado para contar a fin de año (este año tuve más clientes que el año pasado), tiene que convertirse en un objetivo. Un objetivo es concreto, medible y valioso. Por ello, convertir la meta en objetivos, significa definir:

Quiero tener más clientes este año: ¿Cuántos? ¿Lo importante es la cantidad de clientes, o la cantidad de dinero facturado en proyectos? ¿Cuántos clientes has tenido este año y cuánto dinero has facturado? ¿Cuánto dinero has ganado, producto de las horas trabajadas en esos proyectos para esos clientes?

Tener más clientes este año no significa nada, si no puedes traducir ese deseo en una meta concreta, definiendo los objetivos en términos cuantitativos.

¿Para qué sirve esto?

Para definir los planes de trabajo que te permitan cumplir los objetivos, y con ello, la meta para el año.

Un ejemplo:

Has definido una meta (tener más clientes este año, incrementando la cantidad de proyectos y la facturación), y has convertido la meta en objetivos (la facturación del año crecerá en un 100%, con una cartera de clientes compuesta por un 50% de nuevas cuentas y el restante 50% de cuentas de clientes anteriores).

¿Cuál es el plan para lograrlo?

Tienes que definir, por lo menos, la forma como conseguirás esos clientes. Por lo general, esperar sentado a que las cosas sucedan no da los resultados esperados.

Entonces, tienes que definir:

  1. La visión para el año: la meta
  2. Los objetivos para el año: la traducción de la meta en resultados observables, medibles y valiosos
  3. El plan: la forma como conseguirás esos resultados
  4. Recordando…

[1] https://www.facebook.com/dcdesp

[2] http://www.smithmag.net/sixwords/